domingo, 17 de diciembre de 2017

TABACO. Dejar de fumar


    El consumo de tabaco constituye uno de los problemas más serios para la salud de la población. Según la organización Mundial de la Salud(OMS) el tabaco mata a más de 7 millones de personas al año, de los cuales 6 millones son fumadores directos y el resto, personas no fumadoras expuestas al humo ajeno. Otro dato muy preocupante, es que el tabaco mata hasta a la mitad de los consumidores. El fumador pasivo tiene mayor riesgo de padecer enfermedades producidas por el tabaco, agravándose esta situación en el caso de los niños.

El humo del tabaco contiene más de 4000 producto químicos, de los cuales se sabe que al menos 250 son nocivos y más de 50 causan cáncer. El tabaco es la primera causa de muerte evitable en los países industrializados.

Se conoce que las impresores gráficas y textuales impactantes permiten reducir el número de niños que empiezan a fumar y aumentar el número de personas que dejan el tabaco. La prohibición de publicidad, y patrocinio del tabaco puede reducir el tabaco.


El tabaco es una droga más. Una droga se define como una sustancia que provoca adicción física y psicológica y su retirada provoca síndrome de abstinencia. El tabaco cumple todos estos requisitos.


Los cigarrillos y otras formas de tabaco son adictivos porque están compuestos de nicotina, que es el alcaloide que produce la adicción y porque los procesos farmacológicos y psicológicos son similares a otras drogas.


Los síntomas característicos del tabaco son irritabilidad, aumento de apetito, deseo de tener algo en la boca y la desorientación o incapacidad para concentrarse.


Al principio, los efectos fisiológicos son desagradables ya que pueden producir mareos, náuseas, tos, pero la anticipación de consecuencias agradables, aprendidas de forma vicaria por medio de modelos significativos para el tabaco, pueden ser suficientes para que el sujeto realice la conducta de fumar. Posteriormente la acción farmacológica de los cigarrillos hace su faena ya que la nicotina como elemento activo, se transforma en reforzante. El consumo de tabaco tiene consecuencias relativamente inmediatas que son capaces de controlar la conducta más que las consecuencias de castigo demoradas como pueden ser enfermedades pulmonares, muerte prematura, cáncer, trastornos cardiovasculares, etc.


Hoy en día, se conoce, que ha aumentado el número de personas que desean abandonar o reducir el hábito de fumar. Aspectos como la salud, el coste del tabaco, la publicidad, el apoyo social, observación de otras personas tras el abandono del tabaco, el ahorro al dejar de consumir, entre otros, son factores motivacionales que pueden llevar al fumador a dejar de consumir.


 
El hecho de fumar es una conducta aprendida y que por tanto al igual que se ha aprendido se puede desaprender.


 
El abandono del tabaco como las demás adicciones, requiere motivación para dejar de consumir y esfuerzo personal, si quieres dejar de fumar es porque ya estás en una fase de contemplación o ya lo has decidido. ¡La decisión depende de ti!!


La fuerza de voluntad es un esfuerzo que realizamos cuando tenemos un gran interés por conseguir un objetivo determinado. Tu objetivo ahora es dejar de fumar ¿no? ¡Pues adelante! Lo importante es haber tomado la decisión de dejar de fumar.


La mayor parte de los fumadores dejan el tabaco por sí mismos, pero hay personas que necesitan un empujoncito para dejar de fumar, donde le enseñaremos técnicas psicológicas eficaces para hacer frente al hábito de fumar. Algunas de las técnicas empleadas para dejar de fumar son:


  • Se necesita obtener información, ya que existen ciertas creencias sobre la conducta de fumar, por ejemplo, se piensa que el tabaco alivia, en realidad la nicotina es una sustancia estimulante, no relajante. Puede ser que la persona en el momento de fumar note alivio, pero esto es porque reduce la sensación de abstinencia, pero a medio plazo, el fumar está aumentando la tensión del organismo. Otro mito, por ejemplo, es conocer a una persona mayor que ha fumado toda la vida y su estado de salud es sano, ¿pero solo pensamos en esa persona que ha llegado sana y en las personas que no han llegado a envejecer por el tabaco? Tenemos cierto desconocimiento sobre el tabaco que es útil trabajar sobre ello.
  • Una técnica para dejar de fumar es registrar tu consumo diario. Deberás anotar cada cigarrillo consumido de manera que al final del día, puedas tener una visión general de cuál ha sido tu consumo y en que situaciones has fumado más. Anota cada cigarrillo en el momento en que vayas a encenderlo o después de haberlo consumido, no dejes para al final del día el registro, ya que la memoria puede fallar. Haz el registro todos los días durante varias semanas y compara. Por ejemplo, puedes indicar las horas del día y el día de la semana y vas añadiendo palitos con los cigarrillos consumidos. Al final del día tienes que hacer el recuento del total de cigarrillos fumados.
  • Otra técnica es pensar en las razones personales para dejar de fumar. Cuantas más razones encuentres mucho mejor. Haz una lista de razones a favor y en contra de dejar de fumar.



Hay una serie de pasos que hay que seguir para dejar de fumar, piensa que en cinco semanas con un programa específico puedes dejar de fumar, ¿No te gustaría?


Si estás decidido a dejar de fumar, ¡Enhorabuena! Es la mejor decisión.


Lo que uno percibe no es el resultado de lo que le ocurre en la vida , sino de la interpretación que da a lo que le ocurre